La Alfa-Manosidosis es una enfermedad crónica multisistémica con deterioro neuromuscular y óseo a lo largo del tiempo.1
La calidad de vida del paciente suele verse muy afectada por el progreso de la enfermedad, que se manifiesta en todas las edades de forma continua. El deterioro progresivo se observa en múltiples áreas, incluida la resistencia, la movilidad y el desarrollo respiratorio y neurocognitivo.1,2
Durante la primera década de vida, un niño con la enfermedad puede experimentar infecciones frecuentes, problemas de oído, rasgos faciales característicos y retraso en el desarrollo.3

